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Puerta de Ishtar

 

La mesopotamia, región situada entre los ríos Tigris y Eufrates, asiento del actual Iràn e Irak se considera la cuna de la civilización debido a que ahí se han encontrado algunas de las manifestaciones más importantes de la humanidad; fué ahí donde se encontró el primer texto de moral conocido en el mundo Occidental como CODIGO DE HAMMURABI

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Hammurabi

                                

(escrito por el rey Hammurabi alrededor de 1,900 antes de Jesucristo) en tablillas con inscripciones cuneiformes, parece haber sido el primer reconocimiento de un gobierno sobre las responsabilidades civiles del médico. Los honorarios que un médico podía percibir estaban claramente indicados en este código y se imponían castigos específicos cuando un médico fracasaba al curar un enfermo. Según el código de Hammurabi: "Si un médico abría un absceso dental con el cuchillo de operaciones y conservaba el ojo del paciente, solía percibir diez ciclos de plata. . . . " pero: "Si un médico abría un absceso con el cuchillo de operaciones y destrozaba el ojo, se le cortaban las manos. . . ."
Estas ideas florecieron gracias a la aparición de las primeras grandes ciudades con organización político. militar y religiosa como la ciudad de Sumer, que es la más antígua, Ur y Babilonia, es asiento también de la primera religión de tendencia monoteísta, pregonada por su iniciador conocido como Zoroastro o Zaratustra. En esta civilización queda demostrado ya de manera escrita como el hombre desde su principio ha tenido los mismos temores que asaltan al hombre contemporáneo, esos temores son el dolor y la muerte, los cuales lo tienen unido a la divinidad como puede apreciarse en la siguiente "PLEGARIA DEL ENFERMO", que es un poema Hitita anterior al II milenio a.C.

Escritura cuneiforme

 

Dios del sol,

cuando desciendas al ocaso

no te olvides de rogar por mí.

Desde que nací has sido mi guía,

has sido mi refugio,

el ancla que me ata a la rivera,

me pusiste entre los hombres

que practican la justicia.

No hay poder como el tuyo.

Yo nunca he robado a nadie,

no he cometido excesos

ni juré tu nombre en vano.

Y ahora estoy enfermo.

Cómo puedo recuperar mis fuerzas

si no es por tí, dios antiguo?

La vida está atada a la muerte;

la muerte está atada a la vida.

No puede el hombre vivir para siempre,

están contados los días de su vida.

Qué ganamos con vivir muchos años

si el mal y el dolor nos aplastan?

Ahora abre tu corazón,

dime cuales son mis errores

y esa sería mi enseñanza.

Háblame, aunque sea en sueños.

Dios del sol, a tí te invoco.

Yo, Kantusilis, te invoco siempre.

No puedes oirme?

La enfermedad me agobia,

estoy rendido.

Padre mío, ayúdame.

Este poema presenta notables semejanzas con algunos pasajes del LIBRO DE JOB de la Biblia.

Esta sorprendente estatua persa con 3,000 años de antigüedad tiene inscripciones en hierático egipcio a sus pies.

Inscripción a los pies de la estatua

 

Lámina de oro de gran tamaño redactada por Darío II con escritura cuneiforme 2,000 a.C

Espada de oro 2,000 a.C.

 

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Assurbanipal conocido también como Sardanápalo (actual sinónimo de degenerado y homosexual) que fué el treintavo y último rey de Asiria, célebre por haberse hecho quemar en su palacio de Nínive junto con sus concubinas al sitio que Arbaces (rey de los Medos), sostuvo tres años, donde además de las vidas se perdieron gran cantidad de riquezas, murió en el año 612 a.C.; escribió:

"Yo, Assurbanipal, rey de las legiones, rey de las naciones, rey de Asiria, al que los dioses han dado oidos atentos y ojos abiertos, he leído todos los escritos que los príncipes predecesores míos habían acumulado. Debido a mi respeto por el hijo de Marduk, Nabú, dios de la inteligencia, he recogido las tablillas, las he hecho transcribir y, habiéndolas confrontado, las he firmado con mi nombre a fin de conservarlas en mi palacio"; afortunadamente las tablillas de arcilla fueron resistentes al fuego y 2,500 años después el arquéologo Austen Henry Layard descubrió y rescató las tablillas de la Biblioteca del Palacio Real de Nínive, haciéndolas embarcar en un barco de guerra inglés con destino al British Museum de Londres y apiladas en un rincón del mismo hasta que George Smith, grabador de billetes y Asiriómano empezó a descifrar la escritura cuneiforme.

Los médicos eran hechiceros y sacerdotes y actuaban en nombre del dios Marduk, deidad protectora de las artes curatorias, no obstante su antigüedad y el concebir una idea de las enfermedades plagada de demonios, espíritus malos y supersticiones, los babilonios dejaron una biblioteca escrita en losas de arcilla dividida en tres columnas: La primera columna da el nombre de las enfermedades, la segunda prescribe las drogas que debían emplearse y la tercera explica el método de aplicación. En el año 2,250 antes de Jesucristo, un médico mesopotámico inscribió en una losa de arcilla el remedio que utilizaba para aliviar las caries dentales. La medicación consistía en polvo de simiente de beleño mezclado con almáciga. Esta pasta era aplicada sobre la dentadura y con toda seguridad, surtía excelentes resultados. Otros dos medicamentos usados por los mesopotámicos, eran el opio y la madrágora; el opio y sus derivados aún se usan, de la mandrágora se obtiene la atropina que puede producir alivio del dolor, sedación y sueño narcótico. alfabetocuneiforme1.gif (21613 bytes)

         

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Roca con inscripción cuneiforme

 

Para los sumerios, habitantes de Ur y Babilónicos, las enfermedades dentales eran causadas por la roedura de un gusano y existe la evidencia de que los primeros médicos de Babilonia anticiparon la teoría consistente en que los dolores de una parte del cuerpo podían ser causados por un centro de infección demoniaca localizado en otra parte del mismo. Esto es semejante al concepto moderno de las infecciones focales. Dicha teoría fué usada por el médico del rey Arsurbanipal. Según los escritos de aquel tiempo, este médico prescribió la extracción de los dientes del rey como tratamiento de otros dolores en distintas partes del cuerpo del soberano.

 

Me llamó la atención este plato que aunque miles de años más antiguo que las culturas mesoamericanas, conserva la simbología del águila y la serpiente.

 

Entre esta deidad e Isis en Egipto existe una notable similitud.