Egipto fué, ha sido y será una fuente de inspiración para el espíritu humano, sabemos de fondo que los albores de la civilización se dan entre los río Tigris y Eufrates, sin embargo Egipto ha desencadenado un amor por su cultura que para justificar este romanticismo científicamente tuvo que inventarse el término Egiptología para denominar el estudio de tan maravillosa cultura y Egiptólogo al individuo apasionado y entregado a la búsqueda e interpretación de la misma.
Las enfermedades dentales eran frecuentes y graves, el hallazgo de restos humanos antiguos en forma de momias muestran enfermedades dentarias de diferentes grados.
El término momia es de reciente adquisiciónn y se debe al vocablo árabe "mumiya", que significa betún, pues era esta substancia absolutamente necesaria en el proceso de preservación de los restos humanos

Enfermedades orales. Está plenamente demostrado que los egipcios padecieron enfermedades dentales graves, aún en ausencia de caries, esto era debido a la atrición severa por la ingestión de alimentos sumamente duros o fibrosos. La aparición de procesos cariosos con infecciones concomitantes en los tejidos parodontales en momias más recientes, se ha interpretado como el paso de un refinamiento alimentario a base de una dieta blanda y más rica en glúcidos, pero también es posible que los cambios climáticos, geológicos y culturales, eliminaran los minerales en la alimentación, que influían en la prevención de la caries. Algunas momias muestran infecciones dentarias, parodontopatías gravísimas, aunque también se han encontrado momias que presentan sujeciones en los órganos dentarios a manera de férula para prevenir su rápida pérdida, existen también pródromos de prótesis dentarias.

Nepher Ir Ethes, que vivió en al año 2600 antes de Cristo, era conocido como fabricante de dientes.  Probablemente el punzón de fuego se empleaba en el drenaja de abscesos dentarios, aunque la mayor parte de los tratamientos eran a base de medicamentos dirigidos a extraer los gusanos que consideraban como factor etiológico de este padecimiento. Esta idea la heredaron de los mesopotámicos, quien también consideraban las enfermedades dentales como resultantes de helmintos en el interior del diente; sin embargo en Mesopotamia la caries también era tratada con medicamentos y conjuros. La idea de la helmintiasis en el interior de los dientes se mantuvo durante muchos siglos, casi hasta épocas actuales; aún ahora los dentistas  usan esta situación cuando tratan a los niños (Te voy a sacar los gusanos  que hacen que te duela el diente con este aparatito. . . ); bien vale la pena mencionar que aunque la medicina alcanzó un alto grado de desarrollo en Egipto, las incisiones al cuerpo humano se consideraban rituales y su manejo quedaba casi en exclusivo para el dominio de los embalsamadores de momias.  Sin embargo otro dolor que aquejó a los antiguos fué la cefalea y se han encontrado indicios en este pueblo, de trepanaciones craneales, tal como muestra la interesante narración "La historia de Sinhué" (Sinhué era guardasellos  del harén de Senusret I y narra la huida a Siria de Sinhué, al saber que se tramaba una conspiración contra el faraón; su vida en Siria y por fin, su regreso a Egipto, donde es repuesto en su antiguo cargo).

La cauterización tenía una aplicación clara en la cirugía a fin de eliminar tumores y quistes superficiales. El punzón de fuego, según los papiros, era el instrumento quirúrgico por excelencia, aunque también se contaba con otro tipo de instrumental.

Es en las riveras del Nilo donde encontramos los antecedentes de compuestos  fricativos para su utilización como pastas dentales y consistían en limo del río, arena fina y aloe; este compuesto se restregaba a los dientes con una especie de estropajo (antecedente del cepillo dental), hecho con fibras de papiro, o bien con la totalidad del tallo denudada en un extremo.

No debe olvidarse que el verdadero padre de la medicina, mucho más antiguo que Hipócrates en Grecia, fué Imhotep (Siglo XXX antes de Cristo), conocido también como el recipentario más antíguo del conocimiento universal y constructor de la pirámide más antigua, conocida como pirámide de Sakkarah, que cuenta con siete cuerpos escalonados y que tiene un situación geográfica que coincide con las pirámides de Teotihuacán, con Machu Pichu y con los dólmenes de Inglaterra conocidos como las piedras de Stonehedge atribuidas a los Druidas.

Pirámide de Sakkarah

 

Construyó también la pirámide de Zoser en cuya edificación utilizó piedra en lugar de ladrillo. Se dice que inventó el calendario; en Grecia se le identificó con Esculapio, motivo por el cual le erigieron  un santuario "El Esculapión", que desapareció en siglos posteriores. La tumba de Imhotep y el Esculapión fueron descubiertos en 1965 por el Egiptólogo inglés Walter B. Emery.

Imhotep

En la época en que Imhotep practicaba, la anestesia quirúrgica y la cirugía estaban altamente desarrolladas, todo esto se revela en el Papiro Quirúrgico de Edwin Smith, que proviene del "Libro secreto de los médicos", escrito por el mismo Imhotep

Este papiro aparece totalmente excento de influencias mágicas, hechicería o religión y muestra un conocimiento preciso de areas quirúrgicas, así como la técnica para mitigar el dolor durante las operaciones (algo similar apareció con los estudios anatómicos de Leonardo da Vinci 4,500 años más tarde). Imhotep preconizó el uso de los vahos de cannabis (aspiración de humo de mariguana) para producir anestesia; otra forma que tenía para calmar el dolor, sobre todo a nivel de la cabeza, como dolor dentario o cefalea, era el de aplicar presión en las carótidas, disminuyendo así el flujo de sangre al cerebro y a la cara; esta técnica se encuentra descrita en un grabado de la losa sepulcral de Sakkarah. Las obturaciones dentarias en el antiguo Egipto eran prácticamente inexistentes, pues se preconizaba el uso de una mezcla de resina y malaquita, compuesto que lógicamente no podía sostenerse en el interior de las cavidades. Otra prescripción para tratar las caries dentarias era por demás original e inútil: Miel, tierra del bajo Nilo (Nubia) y harina de trigo. Las observaciones de los cráneos de las momias nos han dado a conocer que la caries en sí no era el problema principal de este pueblo, pues comían bastantes leguminosas, tubérculos, dátiles, alimentos fibrosos que determinaban una aceptable autolimpieza, sin embargo debe tomarse en cuenta que el proceso de elaboración de la harina de trigo era sumamente rudimentaria y la harina contenía gran cantidad de restos de piedra pulverizada que los  egipcios masticaban y produciían una terrible atrisión en las coronas de los dientes, de tal manera que las pulpas dentarias quedaban expuestas y sujetas a la infección por los gérmenes habituales de la flora bucal, generando abscesos apicales y peridentarios que les infligían terribles dolores. La osteomielitis de la mandíbula fué un compañero constante de este pueblo.

Hermosa estatuilla de una escriba egipcio de aproximadamente 2,200 años de antigüedad, se encuantra en el museo de L´ouvre.

Como muestra de estas aseveraciones, tenemos una serie de tomografías computarizadas practicadas a la momia de Ramsés II (el Grande) que hablan por sí mismas.

 

 

Dientes ferulizados 500 a.C.

Férulas 150 a.C.

 

 

 

 

 

 

La imagen de la izquierda muestra un hueso mandibular hallado en excavaciones correspondientes al aintiguo imperio y que muestra con claridad un trazo de fractura con dos trepanaciones que indudablemente corresponden a un punto de osteosíntesis; esta pieza se encuentra en el Peabody Museum de Harvard University en Cambridge.

 

Instrumentos quirurgicos del atiguo Egipto.

 

La imagen de la derecha corresponde a un panel de madera en el que se muestra a Hessie-Re, primer dentista conocido, ubicado hacia el año 3,000 antes de Jesucristo, en el grabado aparece  en su situación como jefe de los dentistas y de los médicos de la corte, Llaman la atención los glifos descriptivos. Al respecto podemos decir que en Egipto  existían tres tipos de escritura: La jeroglífica  basada en signos que se usó  desde los principios de la civilización egipcia hacia el 3,000 antes de Cristo y que son las preciosas inscripciones que vemos en las paredes de las tumbas de los faraones; esta escritura se usó hasta el siglo III d.C.  El segundo tipo de escritura era la Hierática, basada en un deformación de los pictogramas de la escritura jeroglífica, era la escritura secreta de los iniciados y sacerdotes, además de las clases gobernantes, este tipo de escritura fué utilizado hasta el siglo V d.C.; el tercer tipo de escritura fué la demótica aún más deformada que la anterior, esta escritura fué muy usada en Egipto. A partir del siglo III con la introducción del cristianismo en el norte de Africa, los tipos de escritura anteriores fueron modificados para estructurar la Escritura Copta que luego fué lengua litúrgica del rito Cristiano Copto y que aún sobrevive en Egipto y regiones limítrofes.

 

HESSIE RE, PROTEGIDO POR LAS ALAS DE ISIS

James A. Breasted, descubrió una serie de papiros en tumbas de Tebas, en los que se describen "tres dictámenes del médico para una enfermedad"; la obra es un tratado completo de medicina externa, cirugía y tratamiento de las heridas. Comienza con el tratamiento de lesiones de la cabeza y continúa  estudiando sistemáticamente, por separado, los traumatismos producidos en la naríz, mandíbula, orejas, labios, garganta, cuello  (lo que lo convierte en el primer tratado de cirugía máxilofacial), clavícula, caja torácica y columna vertebral. El autor parte de los distintos síntomas, continúa estudiándolos para establecer el diagnóstico y termina con las indicaciones precisas para el tratamiento curativo; según sean de pronóstico leve, reservado o grave, establece siempre uno de los tres dictámenes: "Enfermedad que puedo tratar. Padecimiento que quiero combatir. Desgracia que escapa a mis conocimiento y experiencia". El tratamiento es sencillo y racional en la mayoría  de los casos, por ejemplo en las fracturas oseas se dan instrucciones precisas para la reducción. Las heridas abiertas se tratan con ungüentos de miel y de hierbas astringentes. En aquellos casos en que la dolencia sobrepasa la ciencia o el arte del médico, se recomienda juiciosamente colocar al enfermo en una posición cómoda y dejar la curación en manos de la naturaleza. Muchas de las prescripciones sorprenden por su extraordinario acierto, como se demuestra especialmente en la corrección de las luxaciones, evidenciando completos conocimientos anatómicos. Para una luxación de la mandíbula, se daban al médico indicaciones exactas de como colocar al paciente, donde colocar los pulgares en el interior de la cavidad oral y los movimientos para restablecer la mandíbula dislocada en su posición correcta. Para una fractura de craneo, se recomienda al médico haga construir  unas grandes pinzas de madera, almohadillas, para sujetar con ellas la cabeza del herido, que a continuación debe ser colocado en posición sedente, debiendo permanecer inmovil entre dos apoyos, hasta que se advierta la curación. Sobre todas las indicaciones contenidas acerca de las heridas de craneo y cerebro, se saca en consecuencia que los antiguos egipcios estaban perfectamente enterados de las funciones del cerebro. También se dice en el tratado que las funciones de los diferentes miembros dependen del funcionamiento de los hemisferios cerebrales del lado opuesto.   Los grandes conocimientos de anatomía y fisiología los debían a los maestros momificadores, ya que éstos debían remover de la manera más cuidadosa (con disección) todas las visceras del muerto para poderlas colocar en las ánforas correspondientes, sobre todo el corazón, parte importantísima desde el punto de vista ritual, ya que éste después del viaje y ante la presencia de osiris debía ser pesado para dar la sentencia; la disección del corazón, llevó a los egipcios a conocer el doble sistema de circulación sanguínea. Homero en "La Odisea"  se refiere a Egipto como "un pais cuyo fértil suelo proporcionaba gran número de hierbas usadas en medicina, curativas unas y mortíferas otras", y en el que "cada médico se destacaba por su gran caudal de conocimientos".   La mayor parte del arte y la ciencia de curar de los egipcios proceden de los escritos que se han conservado en diversos papiros. Uno de los papiros más importantes es el papiro de Ebers, que fué descifrado en 1873, este papiro perteneció al faraón Amenhoteo o Amehofis, quien reinó en el siglo VI antes de Cristo. En uno de los pasajes de este papiro aparece la plegaria de un médico, quien declara:

"Aquel a quien el dios ama está hecho vivo.

Yo soy aquel a quien el dios ama,

a mí me hizo vivo para pronunciar palabras

en la preparación de la medicina

para todas la partes del cuerpo

de una persona enferma

Isis me sana a mí como sanó a Horus de todo su dolor,

Oh, Isis, tú gran encantadora sáname,

líbrame de enfermedades demoniacas y mortales

y de impurezas. . . . . . . . . "

 

 

Isis diosa de la medicina

 

La diosa de la medicina en Egipto era Isis, quien ganó este sitio por aliviar el dolor de cabeza del dios por excelencia Ra, con una pócima de la cual aún se cuenta con la fórmula, gracias al papiro de Ebers: "Baya de cilantro, baya de adormidera, ajenjo, baya de samos y baya de junípero. Mezclarlo todo, amasarlo con miel y untarlo. Cuando se emplea este remedio contra cualquier dolor de cabeza, sufrimientos y males de toda clase, el enfermo se sentirá bien instantáneamente".  Muchas otras fórmulas y técnicas  y técnicas no han sido descifradas por no saber que hierbas o a qué elementos anatómicos se refieren los papiros.

 

 

Nacimiento de Ra

Peseshet fué la médica más antigua de la humanidad, que precticó en la época de las pirámides durante la IV dinastía, su título era el de “Supervisora de las mujeres médicas” y tenía a su cargo un equipo de médicas calificadas, no curanderas. Ella graduaba o titulaba a las curanderas en el Peri-ankh (escuela de medicina) de Sais.

Servicios médicos en Egipto:

La atención médica en Egipto estaba garantizada por el estado, durante la construcción de las pirámides, Methen era el “swnw gereget” médico del campo adscrito a ese area. Empleados y trabajadores gozaban de protección médica, un texto interesante relata el caso de un obrero de construcción que fue incapacitado por un trauma ocular y reinstalado a sus actividades cuando el problema se solucionó.  No había edad para el retiro, pensión o jubilación, excepto por incapacidad para el trabajo. Las incapacidades médicas eran algo corriente.  Una estela de la época de Ramsés II (XIX dinastía, 1240 a.C.) muestra una lista de ausentismo laboral y la causa más frecuente es la enfermedad.  El papiro de Turín habla de que ningún obrero enfermo podía ser enviado a levantar piedras. La jornada de trabajo era fijada en 4 horas por la mañana y 4 por la tarde, con un almuerzo entre los dos tiempos. Los médicos de combate eran rigurosos como lo relata el papiro que narra la batalla de Kadesh (1274 a.C.). El primer ejército del mundo que obligó a sus soldados a raparse con el fin de evitar las infestaciones por  parásitos, fue el egipcio.

La medicina y cirugía en Egipto fueron científicas y florecientes durante el imperio antiguo, pues en el imperio nuevo, la superstición, el dogma, los encantamientos y la brujería suibstituyeron la actitud racional de los antiguos médicos.